EL JUGUETE DE MIS SUEÑOS

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¿CUÁL ES EL JUGUETE DE TUS SUEÑOS?

miércoles, 2 de enero de 2013

YA LLEGAN LOS REYES MAGOS DEL 2013


YA LLEGAN LOS REYES MAGOS DEL 2013

Ya está todo preparado para los Reyes Magos del 2013. Y, como no podía ser de otra manera, hay que recordar, con mucha añoranza, cuando éramos peques y llegaban los Reyes Magos a nuestra casa. Esta es una de las actividades que, por fin, une a todos los españoles: El recuerdo de la creencia en los Reyes Magos, el día 6 por la mañana y la guarda del secreto de por vida. Sí, esto último es algo muy curioso, después de ciertas investigaciones que he realizado, el secreto de los Reyes de Oriente, se transmite de padres a hijos y lo descubrimos por amigos (por llamarles de alguna manera) o familiares, pero nunca por los hermanos o padres. Recordar quién os lo dijo, a ver si tengo razón. En mi caso sigo creyendo y teniendo mucha fe en ellos… Debo de portarme bien, porque normalmente me traen todo lo que pido para el mundo, mi familia y para mí… Cosas pequeñas y no grandes deseos, que no quiero que me traigan carbón por ambicioso o egoísta.


El ritual. Ahora siendo padre de tres niños es lo más importante para mí: La carta, semanas puede contar hacerla, siempre cambiante por indecisión y abarrotada de juguetes. Quieren todo. Además, siempre se olvida algo o lo que es peor, los Reyes, por muy magos que sean, en ocasiones no encuentran lo que piden los niños. La cabalgata de los Reyes el 5 de enero por la tarde, en la tele o en vivo (si no mueres aplastado o por un caramelazo en la cabeza) la cuerda por la terraza para que puedan subir. Dejar algo de comer y de beber, como unos polvorones y alguna copita de sidra… los pobres Reyes están cansados de repartir tantos juguetes y necesitan un respiro. ¡Ah! Y un platito de leche para los camellos. Creo que no me olvida nada. Ya está todo preparado. Los niños a dormir pronto (que no podrán de los nervios y de la ilusión) y prohibido levantarse a media noche. Si algún niño se levanta y ve a algún Rey, estos no volverán a pasar por su casa nunca más… Así que si se oyen ruidos por la casa, lo mejor, es cerrar los ojos e intentar coger el sueño lo antes posible.











Este año tengo una lista infinita de juguetes que han pedido mis hijos y mi mujer (ella, no ha pedido juguetes, pero sí ha pedido espacio para guardarlos. Yo me he pedido:

Parchís Automático

Coche Choque Bernabeu

Hundir la Flota por Computador MB

Y a los Reyes les he dicho que busquen en “El Rincón del Juguete antiguo” www.rincondeljuguete.com que suelen tener las cosas que yo me pido.

La mañana. De la mañana del 6 de enero me quedo con las caras de felicidad, ilusión y alegría de los niños. Ese primer momento, cuando ven que ¡han llegado, han llegado! Es realmente indescriptible. Gritos, saltos, nervios, ilusión, delirios y hasta “histeria controlada” Mucha ilusión y ganas acumuladas que explotan en unos segundos. Realmente os digo que es una sensación muy difícil de igualar. ¿Verdad? Por favor, hacer memoria… 

El roscón. No puede faltar, con nata o sin ella. Y muy importante no encontrar el regalo dentro del roscón, ya que te tocará pagarlo… Yo siempre como rosón el 6 de enero. ¿Qué haríamos sin él? Pues lo mismo que Noche Vieja sin uvas…

Los juguetes y los catálogos de juguetes de Navidad. No tengo documentos gráficos de mis juguetes que me trajeron los Reyes Magos. Ya me gustaría a mí. Lo siento. Sé que en un blog de juguetes antiguos prima la imagen y el contenido, pero lo máximo que os puedo ofrecer en esta entrada es este artículo que he visto publicado en DIEZ MINUTOS Nº 3202, que me parece muy acertado. ¡Disfrutarlo!











También podéis ver algo sobre los catálogos de juguetes en esta entrada:

http://eljuguetede.blogspot.com.es/2012/10/la-importancia-de-los-catalogos-de.html

A mí me encantaba pasear con mi padre la mañana del día 6 de enero antes de comer... me cogía de la mano y veíamos las basuras en las aceras repletas de cajas de juguetes.  “Mira a estos niños de han traído lo mismo que a ti, se deben haber portado muy bien”- decía con voz fuerte y alegre- “Observa esta basura está vacía. Han traído carbón, ¡seguro!” “Mira esta: un coche, un parking y una muñeca. ¡Qué suerte” Y de esta forma paseábamos hasta llegar a la panadería donde comprábamos el Roscón.

Desgraciadamente para algunos la creencia desaparece un día, con ella la ilusión, los nervios y la fe. ¡Ya son mayores! O eso se creen. ¿Qué hacer en esto casos y si te pregunta uno de tus hijos? Pues, yo no lo sabía hasta hace poco, primero porque mis hijos todavía están en la edad de creer en los Reyes y segundo porque, como ya me comentado, yo sigo creyendo. Ahora os puedo recomendar que sigáis el ejemplo de esta mini historia que merece la pena:

Qué hacer si tu hijo te pregunta si los Reyes son los padres

Apenas había llegado un padre a casa, dispuesto a escucharle como
todos los días lo que su hija le contaba de sus actividades en el colegio, cuando
ésta en voz algo baja, como con miedo, le dijo:

- ¿Papa?
- Sí, hija, cuéntame
- Oye, quiero… que me digas la verdad
- Claro, hija. Siempre te la digo -respondió el padre un poco sorprendido
- Es que… -titubeó Cristina
- Dime, hija, dime.
- Papá, ¿existen los Reyes Magos?

El padre de Cristina se quedó mudo, miró a su mujer, intentando descubrir el
origen de aquella pregunta, pero sólo pudo ver un rostro tan sorprendido como el
suyo que le miraba igualmente.

- Las niñas dicen que son los padres. ¿Es verdad?
La nueva pregunta de Cristina le obligó a volver la mirada hacia la niña y
tragando saliva le dijo:

- ¿Y tú qué crees, hija?
- Yo no se, papá: que sí y que no. Por un lado me parece que sí que existen
porque tú no me engañas; pero, como las niñas dicen eso.
- Mira, hija, efectivamente son los padres los que ponen los regalos … pero…
- ¿Entonces es verdad? -cortó la niña con los ojos humedecidos-. ¡Me habéis
engañado!
- No, mira, nunca te hemos engañado porque los Reyes Magos sí que existen –
respondió el padre cogiendo con sus dos manos la cara de Cristina .
- Entonces no lo entiendo. papá.
- Siéntate, cariño, y escucha esta historia que te voy a contar porque ya ha
llegado la hora de que puedas comprenderla -dijo el padre, mientras señalaba
con la mano el asiento a su lado.

Cristina se sentó entre sus padres ansiosa de escuchar cualquier cosa que le
sacase de su duda, y su padre se dispuso a narrar lo que para él debió de ser la
verdadera historia de los Reyes Magos:

-Cuando el Niño Dios nació, tres Reyes que venían de Oriente guiados por una
gran estrella se acercaron al Portal para adorarle. Le llevaron regalos en prueba
de amor y respeto, y el Niño se puso tan contento y parecía tan feliz que el más
anciano de los Reyes, Melchor, dijo:

- ¡Es maravilloso ver tan feliz a un niño! Deberíamos llevar regalos a todos los niños
del mundo y ver lo felices que serían.

- ¡Oh, sí! -exclamó Gaspar-. Es una buena idea, pero es muy difícil de hacer. No
seremos capaces de poder llevar regalos a tantos millones de niños como hay en
el mundo.

Baltasar, el tercero de los Reyes, que estaba escuchando a sus dos compañeros
con cara de alegría, comentó:

- Es verdad que sería fantástico, pero Gaspar tiene razón y, aunque somos magos,
ya somos ancianos y nos resultaría muy difícil poder recorrer el mundo entero
entregando regalos a todos los niños. Pero sería tan bonito.
Los tres Reyes se pusieron muy tristes al pensar que no podrían realizar su deseo. Y
el Niño Jesús, que desde su pobre cunita parecía escucharles muy atento, sonrió y
la voz de Dios se escuchó en el Portal:

- Sois muy buenos, queridos Reyes, y os agradezco vuestros regalos. Voy a
ayudaros a realizar vuestro hermoso deseo. Decidme: ¿qué necesitáis para poder
llevar regalos a todos los niños?

- ¡Oh, Señor! -dijeron los tres Reyes postrándose de rodillas. Necesitaríamos millones
y millones de pajes, casi uno para cada niño que pudieran llevar al mismo tiempo
a cada casa nuestros regalos, pero no podemos tener tantos pajes., no existen
tantos.

- No os preocupéis por eso -dijo Dios-. Yo os voy a dar, no uno sino dos pajes para
cada niño que hay en el mundo.

- ¡Sería fantástico! Pero, ¿cómo es posible? -dijeron a la vez los tres Reyes con cara
de sorpresa y admiración.

- Decidme, ¿no es verdad que los pajes que os gustaría tener deben querer
mucho a los niños? -preguntó Dios.

- Sí, claro, eso es fundamental – asistieron los tres Reyes.
- Y, ¿verdad que esos pajes deberían conocer muy bien los deseos de los niños?
- Sí, sí. Eso es lo que exigiríamos a un paje -respondieron cada vez más
entusiasmados los tres.

- Pues decidme, queridos Reyes: ¿hay alguien que quiera más a los niños y los
conozca mejor que sus propios padres?
Los tres Reyes se miraron asintiendo y empezando a comprender lo que Dios
estaba planeando, cuando la voz de nuevo se volvió a oír:

- Puesto que así lo habéis querido y para que en nombre de los Tres Reyes de
Oriente todos los niños del mundo reciban algunos regalos, YO, ordeno que en
Navidad, conmemorando estos momentos, todos los padres se conviertan en
vuestros pajes, y que en vuestro nombre, y de vuestra parte regalen a sus hijos los
regalos que deseen. También ordeno que, mientras los niños sean pequeños, la
entrega de regalos se haga como si la hicieran los propios Reyes Magos. Pero
cuando los niños sean suficientemente mayores para entender esto, los padres les
contarán esta historia y a partir de entonces, en todas las Navidades, los niños
harán también regalos a sus padres en prueba de cariño. Y, alrededor del Belén,
recordarán que gracias a los Tres Reyes Magos todos son más felices.
Cuando el padre de Cristina hubo terminado de contar esta historia, la niña se
levantó y dando un beso a sus padres dijo:

- Ahora sí que lo entiendo todo papá. Y estoy muy contenta de saber que me
queréis y que no me habéis engañado.

Y corriendo, se dirigió a su cuarto, regresando con su hucha en la mano mientras
decía:

- No sé si tendré bastante para compraros algún regalo, pero para el año que
viene ya guardaré más dinero.

Y todos se abrazaron mientras, a buen seguro, desde el Cielo, tres Reyes Magos
contemplaban la escena tremendamente satisfechos.


Los Reyes Magos (La epifanía) es una fiesta católica que siguen las familias en España. Yo sigo creyendo en Ellos y creeré siempre. Os podría contar hechos verídicos inimaginables… (Yo vi a uno de ellos la noche del 5 de enero…) pero creo que me tacharíais de loco… por eso lo dejo en vuestra imaginación. Es cuestión de fe. Y yo tengo a raudales.

P.D. Es una pena que no os pueda mostrar ninguna foto de alguna de esas mañanas del 6 de enero de los 80 con todos los juguetes colocados en el salón de mí casa. Pero no pierdo la confianza que algún día encontraré por ahí alguna… En este blog sería un documento histórico y de estudio.

P-D. Frunzo el ceño cada vez que alguien me dice: “Ya se han pasado las fiestas, porque los Reyes son para los niños” ¡Eso es mentira! El día 6 de enero es para niños y mayores. Y si alguien no lo cree así, de verdad que me da muchísima pena… ha perdido la fe.

P.D. Gracias Antonio por ayudarme a recuperar la contraseña del blog

P.D. Gracias a todocolección por las fotos prestadas (aunque los artículos ya estén en mi poder) 

Alberto Martínez Mora