EL JUGUETE DE MIS SUEÑOS

EL JUGUETE DE MIS SUEÑOS
¿CUÁL ES EL JUGUETE DE TUS SUEÑOS?

viernes, 8 de mayo de 2015

Los coches cable dirigidos de los 70, igualitos a los de verdad

Hace poco nos llegó este artículo fantástico sobre los coches de juguete de los 60 y no nos queda otra que publicarlo porque, entre varias razones, es maravilloso... Atentos y disfrutar. 




Estas pasadas Navidades, unos amigos míos, a los que no veía desde hacia tiempo, me felicitaron por el Mercedes clásico que me había comprado y cuya foto está en mi whatsapp. Nada más lejos de la realidad, el coche si es un Mercedes, pero de juguete, más en concreto, fabricado por la empresa RICO en los años 70. Y es que, actualmente, es una de mis pasiones, los coches dirigidos por cable a escala 1:12, la misma que el Madelmán, debido a que es una imagen fiel de los coches de la época.


Por ejemplo, el Seat 600 de Sanchis, matriculado en Ibi, Alicante, y lo digo así, por que lo refleja su matricula, es una reproducción exacta a los de verdad, asientos abatibles, las puertas se abren con un pasador y hacia atrás, más perfección imposible.  Pero no me quedo ahí, la aragonesa NACORAL tenía un Mercedes Pagoda descapotable que tenía todo un lujo de detalles: volante, neumáticos, faros, asientos,... y como soporte un chasis metálico, elemento común en muchos más como la joya de la corona de Jyesa, el Dodge Dart de Barreiros, cuya versión 3.700 GT fue utilizada en la película "Operación Ogro" de 1979, en el atentado de Carrero Blanco. Sí, sí, sí; se utilizó un coche de juguete para reproducir el atentado del coche oficial del Presidente del Gobierno de Franco, en una magnífica maqueta de la madrileña calle Claudio Cuello.

¿calle Claudio Cuello real?


Creemos que no...


Coches emblemáticos, conocidos por la mayoría de los que hoy tienen unos 50 años son el Ferrari Campeón Paya, en cuyas instrucciones viene las carreras ganadas en Circuito de Le Mans, en el que tengo yo aparecen los de los años 60; o el maravilloso Citröen Tiburón, un prodigio de la época que funcionaban los intermitentes según la dirección deseada. Y es que no sólo tenían una calidad espectacular, es que poseían un sistema eléctrico, basado en contactos, cables y bombillas que hacían las delicias de los más pequeños al contemplar las luces del coche, tocar el claxon, e incluso la luz interior al abrir la puerta.



Todo ello, teniendo en cuenta, que esta exactitud en estos detalles iba destinado a los niños, es decir a un público que, tarde o temprano, destrozaría, rompería o desarmaría para ver su interior de este preciado juguete. Los que se conservan en nuestros días son aquellos que quedaron en los almacenes de tiendas (los más cotizados, porque nunca han sido jugados) o gracias a nuestras madres, que los guardaron en el armario hasta que nos portáramos mejor.



También me gustaría que sirvieran estas líneas como homenaje a Emilio Ruiz del Río. Maestro de los maestros en la vida y en el cine. No olvidéis hacer vuestra propia búsqueda de este hombre para aprender de lo que se puede hacer con imaginación, maquetas, juguetes y ganas...




Chema Mora 
Un fan de poster de "El Juguete de mis sueños"